Aislados

Aislados es una serie documental que recorre los lugares más apartados y poco visibilizados de nuestra geografía, descubriendo junto al televidente sus atractivos, revelando sus historia y reflexionando sobre ese otro país, ese que poca presencia tiene en los medios.

Cada capítulo nos lleva a un sorprendente destino en donde los lugares y sus habitantes son los protagonistas de cada historia. A través de testimonios directos y cálidos descubriremos cómo viven, piensan creen y crean, evidenciando como se construye y se transforma Colombia desde las regiones.

Las interesantes historias que relata, los sorprendentes lugares que recorre y la riqueza visual con que se cuentan, hacen de “Aislados” una serie reveladora, cargada de emociones y conocimiento, que abre espacios de reflexión y encuentro acerca de ese país profundo y desconocido, convirtiendo la serie en una potente herramienta para conocernos y reconocernos como nación.

DIRECCIÓN: Oscar Dario Jiménez
DURACIÓN: 8 capítulos de 30 min.
AÑO: 2018
FORMATO: HD

Sinopsis por capítulo

MULATOS: La comunidad de Mulatos ubicada en el Pacífico sur de Colombia, en el municipio de Tola en el departamento de Nariño, es una sociedad aislada y particular en la región. Allí, a diferencia de la gran mayoría de poblaciones de esta zona del país -que es habitada por afrocolombianos-, vivieron durante décadas únicamente blancos y de ojos claros. Al parecer vikingos extraviados, popularmente llamados “culimochos”. Por muchos años se negó la presencia de afrodescendientes en este territorio, en el que la tradición naval está presente aún hoy representada en un viejo astillero. Hace varios años un maremoto estuvo a punto de borrar este caserío, en el que hoy -pese a los habitantes más radicales-, ya hay matrimonios entre blancos y afrocolombianos que se han asentado allí con el paso del tiempo.

VENADO: El Venado es una comunidad ubicada en el municipio de Puerto Inírida, departamento de Guainía en la Orinoquía colombiana. Allí, en medio del silencio y sus diversos ríos, se encuentran los cuatro barrios que albergan a cerca de 180 habitantes que han morado estas tierras desde 1952, cuando se fundó la comunidad. Este es un territorio multiétnico en el que confluyen los saberes y tradiciones de diversas comunidades indígenas de la Orinoquía, que aprendieron a vivir en armonía después de la evangelización liderada por la alemana, Sophia Müller, en esas tierras. Los hombres y mujeres de El Venado viven entre las creencias evangélicas y su cosmovisión, pescan para su propio consumo y hace muchos años, son los principales exportadores de los peces ornamentales del país. En la actualidad el turismo se ha expandido y tanto extranjeros como colombianos, llegan a conocer los cerros que los rodean y las costumbres que los definen, en este territorio de agua en medio de la selva.

TARAIRA: El municipio de Taraira está ubicado en el departamento de Vaupés y limita con Brasil, país con el cual desarrolló una fuerte relación comercial. Allí no existen las carreteras y solo es posible llegar en un viaje de varios días por río o en un avión DC3[1] que aterriza en la pista construida por los mismos habitantes del lugar. Este municipio se fundó cuando colombianos de todas partes y latinoamericanos de países vecinos, llegaron en busca de oro en una época en la que el territorio estaba virgen y la minería allí apenas comenzaba a escarbar las entrañas de la tierra. Los sueños de muchos mineros se vieron frustrados por la llegada de una empresa canadiense que les cerró cualquier posibilidad de vivir de este oficio. Vivieron de trueque con oro durante muchos años, hasta que comenzaron a circular los billetes y se fortalecieron las relaciones comerciales con otros municipios cercanos. El trabajo en equipo y el buen uso de los recursos, ha hecho que este aislado municipio hoy tenga una infraestructura de calidad y que sus habitantes cuiden su territorio y lleven una vida tranquila basada en el respeto y el amor por Taraira.

JORDÁN SUBE: Jordán Sube es un municipio santandereano ubicado entre la Mesa de Los Santos, Villanueva, Aratoca y Curití. En su mayoría, los habitantes viven en las veredas aledañas y su casco urbano no supera los 60 jordanenses. Este pueblo palpita en medio de las majestuosas montañas que lo rodean, donde tradiciones como la arriería -que se desarrolla siguiendo los pasos de los antiguos habitantes-, sigue siendo el sustento de muchos que aún utilizan el camino real para ser los mensajeros del pueblo. Un camino creado por el alemán, Georg Ernst Heinrich Von Lengerke, que vio pasar millones de caminantes que buscaban la sal de la Guajira y atravesaban todo el país a pie para conseguirla. En este pueblo se cultiva el tabaco y son las mujeres las encargadas de seleccionar las mejores capas y de alisarlas con sus manos. Los habitantes que viven al borde del camino real, conocen la historia de este aislado territorio y son testigos de cómo la violencia del bipartidismo y los pésimos manejos políticos -llenos de actos de terror y destrucción contra la población-, sumieron a este pueblo en la desgracia y en el abandono hasta quedar despoblado y acabado. Hoy, 60 años después, las nuevas generaciones, nacidas todas por fuera del municipio -pues no hay hospital donde atender partos-, pintan de colores y afrontan los retos de volver a nacer desde las entrañas sumergidas en el gran cañón del Chicamocha.

ISLA FUERTE: Isla Fuerte es un pequeño islote, ubicado en la costa del departamento de Córdoba, aunque es considerado corregimiento de Cartagena de Indias. Durante muchos años fue vista como un pequeño fortín que albergaba numerosos tesoros escondidos por los piratas de antaño, de ahí su segundo nombre: Fuerte. Allí se encuentra el “árbol que camina” y sus casas son de madera, caña brava y techo de palma. Sus habitantes comenzaron a llegar a este pedazo de tierra desde hace 200 años, provenientes sobretodo de los departamentos de Bolívar, Córdoba y Antioquia. Hace poco, el turismo se ha venido intensificando y con éste, nuevos habitantes han comenzado a llegar. La mayoría de su población es afrodescendiente y reside en Puerto Limón, como se conoce a la zona poblada. Hoy es un territorio multicultural y donde las tradiciones se han acoplado a través del diálogo con el paso de los años, dando lugar a un modo de vivir particular, lo cual a su vez los ha hecho sobrellevar el aislamiento.

LA MACARENA: Cuenta la historia que desde el comienzo, el territorio de La Macarena, ubicado en el departamento de Meta, ha sido tierra de colonos y que antes de ser elevada al rango de municipio, en 1980, era conocida como El Refugio. Por el auge de Caño Cristales, conocido como el río más hermoso del mundo, el río de los cinco colores o el arcoíris que se derritió, esta zona se ha convertido a través del tiempo, en un referente para el turismo de naturaleza muy importante para viajeros de todo el mundo. Allí se vive de la ganadería y los cantos de vaquería se escuchan en sus llanuras. Sin embargo, su ubicación geográfica hizo por muchos años de este municipio una zona central de operaciones de las Farc-Ep[1]. Hoy, La Macarena vuelve a ser un refugio, tanto para las especies de fauna y flora que la habitan, como para los diferentes grupos humanos que adelantan en su territorio actividades económicas, sociales, culturales, políticas, religiosas, e incluso, guerreristas.

PUNTA HUINA: Punta Huina o Playa Huina se encuentra ubicada en el extremo noroccidental de la Costa Pacífica Colombiana, específicamente en Bahía Solano en el departamento de Chocó. Allí, sus habitantes han dispuesto sus viviendas palafíticas en paralelo con el mar y a lo largo de la playa, con la majestuosidad de montañas cubiertas de selva húmeda tropical a sus espaldas. Sus aguas son limpias y cristalinas, lo cual permite observar desde la orilla a las ballenas jorobadas. La afluencia de turistas, aunque suele ser regular -sobre todo en temporada de ballenas-, por lo general se da en bajas cantidades, lo cual permite que la playa se mantenga limpia y que uno de los valores más importantes del lugar sea la extrema tranquilidad. En Huina las personas se dedican a tres actividades principalmente: la pesca, la explotación maderera y la agricultura de autoconsumo.  No hay Estación de Policía y la única escuela se encuentra en muy malas condiciones. Su mayor diversión es el fútbol, niños, jóvenes y viejos, se reúnen cada día en las tardes cuando baja la marea, a armar sus arcos y patear el balón en una playa convertida en cancha

SALAHONDA: Salahonda, cabecera municipal de Francisco Pizarro, está ubicada en el departamento de Nariño, al sur del Pacífico colombiano. Es un territorio que se ha desarrollado a partir del encuentro de los ríos Patía y Rosario con el Océano Pacífico, lo cual le ha significado una enorme riqueza en cuanto a sus recursos hídricos y naturales. Históricamente, los habitantes de este aislado territorio se han dedicado a la pesca, la agricultura y, durante el siglo XX, a la extracción de maderas, aparte del oficio de conchar, cuyo resultado casi en su totalidad es destinado para el autoconsumo. Desconocida para la inmensa mayoría de Colombia, la piangua, uno de los moluscos más anhelados y extraídos por las concheras, ha sido el principal producto de exportación al hermano país de Ecuador, cuya gastronomía lo apetece por su calidad y sabor. El capítulo explora a fondo el oficio y el arte de conchar en los manglares, de la mano de mujeres afrodescendientes fuertes que han levantado a pulso a sus familias y comunidad

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