Mientras la mayoría nos quedamos en casa, paralelamente muchos salen a la calle para asegurar desde sus funciones el bienestar de la mayor cantidad posible de personas.

Visibles o invisibles, reconocidos o anónimos, estos héroes y heroínas demuestran que en medio de la crisis podemos sacar lo mejor de nosotros.

A ellos damos una merecida ovación, todo nuestro respeto y admiración.

Personal de la salud

Los trabajadores de la salud se enfrentan a una amenaza desconocida, exponiéndose al tener contacto directo con los afectados y, sin embargo, se juegan la vida para salvarlos.

Muchos renunciaron a sus días libres y tienen jornadas extenuantes de trabajo. Deben lidiar con las limitaciones del sistema de salud, y por si fuera poco, se enfrentan a la discriminación por parte de algunos ciudadanos inconscientes.

Algunos han tomado la iniciativa de dedicarles aplausos desde las ventanas y balcones, pero el mejor agradecimiento es cumplir el aislamiento preventivo y rodearlos ante la intolerancia.

Trabajadores del sector de la alimentación

Desde las fábricas y el campo hasta los supermercados, pasando por el transporte y los repartidores, estos héroes corren riesgos para que tengamos provisiones en casa.

Y no nos olvidemos de los tenderos y el personal de los mercados, que toman medidas para evitar contagios y focos de infección en sus locales.

Personal de limpieza y recolección de basuras

¿Te imaginas la cuarentena sin que se recojan los desechos que generamos en cada hogar de la ciudad? A los recolectores de basura, recicladores y trabajadores del sector de aseo, ¡gracias!
por mantener limpias nuestras ciudades todos los días e incluso desinfectar muchos lugares para que aquellos que deben circular por ellos, lo hagan de manera segura.

Cuerpos de seguridad y personal de vigilancia

El ejército, la policía, el vigilante de la unidad o de la cuadra…mientras las calles están solas, ellos hacen cumplir las medidas de contingencia y cuidan que haya ley y norma. Además, ante el COVID-19, han diversificado sus roles para llevar mercados a personas que los necesitan, subir el ánimo con canciones y hasta dar clases de acondicionamiento físico.

Si alguna lección nos está dejando esta experiencia, es la de mirar con unos lentes de solidaridad y gratitud a todos los personajes que conforman el tejido de nuestra sociedad.

Ayudemos con nuestra responsabilidad y no obstaculicemos el trabajo de aquellos que, en la mayoría de casos sin ser reconocidos, salvan vidas.

A los mencionados y otros como los los bomberos, los científicos, docentes, periodistas, organizaciones sociales, personal de logística para la entrega de ayudas, empresas que con esfuerzo buscan la manera de mantener su nómina, cada ciudadano responsable que aporta desde su aislamiento a disminuir la propagación del virus y desde su conocimiento ayuda a otros,

a estos y muchos más,

a todos,

GRACIAS.

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Héroes y Heroínas de la pandemia