La voz de Jairo Varela era horrible. Ronca. Grave. Gangosa. Toda la vida cantó a través de otras gargantas, de otras voces. Porque la suya era densa, brumosa. Como sus ojos, como su personalidad, como su espíritu. A pesar de su fama, sus mujeres y de la riqueza que acumuló, no daba señales de ser un hombre feliz. Al final, su voz estaba llena de humo. Compraba y fumaba Marlboro por decenas. Su voz siempre estuvo llena de tristeza, de melancolía, de nostalgia. Su voz, como discurso, estaba hecha de palabras escritas. De poesía. De literatura. De copiosa inspiración. Su voz era su palabra. El cuaderno donde escribía. Su voz no era un instrumento, era su esencia. Él cantaba para que sus vocalistas interpretaran. Fueron 25. Incluidas tres mujeres.

Se atrevió un par de canciones con su voz cuando todo lo que hacía Niche era éxito: Ana Mile (Álbum Triunfo 1985) y Ese día (Álbum Me huele a matrimonio 1986). Tal vez porque ese par de composiciones no le salieron del alma, sino de las entrañas. Unas entrañas desgarradas y silenciosas que necesitaban su voz. Y otra póstuma, cuando Niche llevaba diez años viviendo de la gloria pasada, de dos décadas de éxitos: Tocando el cielo con las manos (Álbum homónimo 2013).

Y con su voz -destrozada y pausada- comienza el documental Busca por dentro, realizado por Telepacífico. Jairo interpreta la canción Un día después (Álbum Robando sueños 2009) a capela. Una tímida tumbadora lo acompaña. Él no se ve. Se escucha. Espléndida metáfora, porque un día después de su muerte ya era mito. Leyenda. Memoria. Y en esa canción apenas estaba muerto de amor, sin que nada cambiara en el mundo. Ese mundo que para Cali y su historia musical cambió para siempre el 8 de agosto de 2012. Así son los grandes artistas. Soberbios. Altivos. No se mueren del todo.

Esa es la antesala para que una lúgubre y aguda trompeta haga el resto de una introducción espantosamente conmovedora. Son los pulmones y el talento de ‘Marito’, Mario Ortiz Jr. Acaso la trompeta latina más brillante de la salsa, interpretando un solo de Busca por dentro (Álbum Cielo de tambores 1990). Mario donó una trompeta al Museo Jairo Varela y ha de acompañar las partituras originales de Llorarás donadas por Oscar D’León. Tributos. Así comienza un trabajo documental que ya es patrimonio. Homenaje. Pieza referencial. Y elemento del corpus o estado del arte para todo aquel que quiera hacer algo en relación con Niche o con Jairo Varela. Una construcción colectiva de memoria.

Y no pudo tener un mejor título. Busca por dentro es la confesión íntima de un eterno enamorado. Un desahogo que en cada línea es inhalación y exhalación. Es humildad y soberbia. Es ruego y orden. Es absolución y sentencia. Una canción extraordinaria en una discografía llena de letras excepcionales. Una búsqueda interior que brinda el Yo al Otro. Un ofrecimiento visceral. Y el documental, una investigación que acogió el coro de la canción como principio:

Busca en mis entrañas, busca un poco más

Sin miedo a la oscuridad, que te esperaré.

Eso hicieron Marino Aguado y César Galvis. Buscar. Indagar. Preguntar. Registrar. Invitar. Convencer. Los directores escarbaron en el pasado lejano, el de los inicios, el de las necesidades, el de las puertas de las disqueras cerradas. Luego en el de la consolidación, el del esplendor y el triunfo. El de las luces de Nueva York y la Cali enloquecida creyendo que Niche era de Puerto Rico. Y al final, en el pasado reciente, el de la muerte del hombre, que comenzó cuando estuvo en el cementerio de hombres vivos, en la cárcel. Y claro, en el nacimiento de la leyenda.

Era imposible que estuvieran todas las personas relacionadas con el artista en el documental. Nunca son todos los que están, ni están todos los que son. Pero la promesa del nombre se cumple a cabalidad. Busca por dentro. La historia musical de Jairo Varela Martínez. Y a eso se limita. No a contar su vida, ni su personalidad, ni sus amores, ni sus errores, ni sus problemas legales, ni nada. Solo su historia musical. Por supuesto, se cruzan anécdotas y opiniones, porque para Jairo la música era su vida, pero no se pierde la escencia de la promesa. Es más, ni siquiera se profundiza en un tema que daría para otro documental: la apuesta sonora de Niche. Comercial con el oído que se escuche. Otra cosa fueron sus letras. La voz del maestro, del compositor.

Hora y media de excelsa e impecable realización. De un montaje fragmentado donde la voces se conjugan para construir unidad narrativa. Complemento. Rastreo fotográfico y fílmico puntual. Cámara intimista y apoyos de evocación. Una apuesta por recuperar la memoria colectiva de una región que olvida fácil. Patrimonio. Historia. Argumento. Una investigación seria. Una apuesta generacional para dejar testimonio y evidencia de una época.

Pero este documental pasará a la historia por otra cosa: por su espectacular banda sonora. Íconos de la música colombiana interpretando algunas canciones de Niche. Totó la Momposina, El Cholo Valderrama, Superlitio, ChocQuibTown, Herencia de Timbiquí, Siam, Adriana Lucía y la Banda Departamental de Bellas Artes. Y entonces uno debe reconocer, que un hombre con la voz horrible puso y pone a cantar a todo el mundo.

No se pierda el documental ‘Busca por dentro, la historia musical de Jairo Varela’ este sábado, 8 de mayo a las 6:00 p.m. También lo puede encontrar en VEO Telepacífico durante el mes de mayo.

Ver documental en VEO Telepacífico

Jairo Varela: mito, leyenda y memoria en ‘Busca por dentro’

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