Soy porque somos: Lo que otros no pudieron ver

Ellas no habían podido despedir a sus muertos de la tragedia de Bojayá en 2002, como se lo enseñaron sus padres: cantándoles alabaos. Ahora que pudieron hacerlo y saben que descansan en paz, nos cuentan por qué es tan importante para ellas esta tradición.

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